De Valerio Massimo Manfredi.
Anno Domini 476. El Imperio romano está llegando a su fin. Dividido en dos partes y devastado por las invasiones de los bárbaros, son ya pocos los territorios donde se mantiene el dominio de aquel Estado que gobernó el mundo durante tantos siglos. Rómulo Augusto, con trece años, es el emperador de Occidente tras haber sobrevivido a la aniquilación de su familia. El general germánico Wulfila lo hace prisionero y lo lleva a la isla de Capri junto con su preceptor Ambrosino. Sin embargo, no todos se han rendido a las fuerzas bárbaras: un grupo de valientes soldados leales a Roma le rescatan e inician un viaje a través de toda Europa, huyendo de sus enemigos, hasta llegar a los confines del imperio, al territorio de los druidas, Britania, donde encontrarán un destino inesperado.
Uno de los mayores petardos que he leído en los últimos años. Un libro totalmente decepcionante dado que el tema parecía bastante interesante; parece un guión malo de película de la serie B. Nunca había leído algo de este autor, pero después de este libro me va a costar mucho volver a coger una obra de Manfredi.



