miércoles, 28 de marzo de 2012

El Príncipe de los Oasis

De Fernando Schwarts.

Ya’kub pertenece a la aristocracia egipcia, pero perderá la inocencia en el fuego de los más bajos prostíbulos y de las dunas del Sahara. Hijo del protectorado británico de Egipto, Ya’kub fue el niño Jamie que creció feliz en Inglaterra y ahora se tiene que convertir en un cairota respetable como su padre, el gran Hassanein Bey. Desorientado por las hormonas y el cambio de cultura, la única brújula que le queda es la figura paterna, a la que seguirá por una peligrosa travesía a través del desierto de Libia.

Fernando Schwartz nos introduce en los inhóspitos territorios del Sahara, en los más fastuosos palacios de El Cairo y en sus barrios más canallas para novelar las hazañas de  Ahmed Hassanein Bey, el preceptor del rey Faruk, marido de la reina madre viuda Nazli y, sobre todo, aventurero y descubridor de las pinturas rupestres de los oasis perdidos del desierto líbico.

Es una entretenida novela de aventuras y viajes en el Egipto colonial de principios del siglo XX, con personajes victorianos llenos de la flema mas británica, que en algunos momento llega a parecer una historia de Julio Verne. Sin ser nada del otro mundo no deja de ser entretenida. El autor mezcla realidad y ficción y se permite unas (para mi gusto) excesivas licencias históricas que aclara en el epílogo. Muy lejos de sus grandes obras como "El Desencuentro"o "El Cuenco de Laca".

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